¿Y si hablamos de mSports?

En los más de 10 años que llevo siguiendo de cerca la afición (como aficionado) y el sector (como "cuasiperiodista") de los juegos de mesa he visto claramente una evolución. No quiero hablar de la evidente popularización de los juegos, queda más que clara.

El gran logro que se consiguió por parte de los autores de juegos de mesa, principalmente los alemanes con toda la historia del "Manifiesto del Posavasos" que desembocó en la creación de la SAZ en 1991 (recomiendo la lectura de este artículo de jugamostodos.org para saber mejor de qué hablo), es que el nombre de los creadores de juegos apareciese bien visible en la caja del producto. Así hoy podemos hablar de "juegos de Knizia", "juegos de Feld" o "juegos de Rosenberg" por tener marcados, en mayor o menor medida, un sello propio de autor.

13 firmas del Manifiesto del Posavasos

Así estuvimos comparando, a finales de los 80 y principios de los 90 (cuando los eurogames estaban incubándose), la edición de juegos con la edición de libros y nos salió muy bien. Quedaba claro que si un artefacto literario tenía un autor, un artefacto lúdico también lo tenía. Y en eso estamos ya mucho mejor reconocidos que los creadores, por ejemplo, de videojuegos (con todo el dinero que mueve este sector del entretenimiento electrónico).

Y sin dejar de hablar de videojuegos, ellos (como industria) se están mirando en dos espejos: el cine y los deportes. El primero de esos dos espejos probablemente sea el responsable de que el reconocimiento de los autores se diluya entre equipos y equipos de productores, programadores, maquetadores, responsables de efectos de sonido, músicas, transiciones cinemáticas, diseñadores de UI... pero el lado positivo que les ha proporcionado esa manera de hacer es posicionarse incluso por encima de la industria cinematográfica en cuanto a volumen de negocio.

El otro espejo en el que se miran los videojuegos, los deportes, es más una manera de venderse al gran público que una forma interna de funcionar (donde sigue reinando el paradigma cinematográfico con grandes superproducciones junto a interesantes proyectos más indys con sus respectivos certámenes y reconocimientos de crítica y público). Pero, volviendo al segundo espejo, ¿por qué es interesante la transformación conceptual y de nomenclatura que nos lleva del videojuego al eSport (deporte electrónico)?

eSports

A nadie se le escapa que el aspecto competitivo de algunos videojuegos, sumado a la posibilidad de jugar on-line y por equipos, inevitablemente tenía que llevarnos a un juego organizado realmente atractivo de practicar e interesante de consumir/ver. Diarios como Marca o As ya tienen sus secciones de eSports, también Movistar+ estrenó hace poco un canal exclusivo para la retransmisión de este tipo de contenidos, y el grupo Atresmedia anunció hace poco un canal en abierto llamado NEOX Games para emitir contenidos similares.

Volviendo al juego de mesa... ¿sería positivo emular la idea de los videojuegos y desarrollar una subetiqueta llamada mSports? (mSports = Mind Sports o deportes mentales). Muchos de los que jugamos competiciones de juego organizado de eurogames, de las que tenemos actualmente gracias al esfuerzo de las editoriales (Carcassonne, Catan, ¡Aventureros al Tren! o Pandemic Survival), vemos claramente que como en cualquier deporte te puedes preparar, que el tesón y el esfuerzo normalmente tienen su recompensa, que el ambiente de competitividad es muy sano y que algunos campeonatos ya se hacen a nivel europeo/mundial.

Si nos pusiésemos de acuerdo en la definición y regulación de los mSports (aquellos juegos de mesa que son susceptibles de generar eventos y competiciones organizadas), tan sólo harían falta un par o tres de entidades, asociaciones o clubes para promover una federación estatal o autonómica de mSports. Si existe la Federación Española de Ajedrez o la Federació de Jocs i Esports Tradicionals de la Comunitat Valenciana... ¿por qué no puede existir una Federación Española de mSports? ¿o una Federación Andaluza de mSports?

La primera ventaja que supone articular una federación de este tipo es disponer de una entidad capaz de valorar y validar qué juegos de mesa tienen características y potencialidades propias para entrar en el grupo de juegos de competición oficial (que no implica que únicamente sean juegos competitivos, como ya dije, uno de los campeonatos más intensos que he visto en los últimos años fue el de Pandemic Survival celebrado en el festival Dau Barcelona 2016 -bajo este párrafo os inserto el vídeo íntegro de la final grabada por DevirTV-). Hoy pueden ser los clásicos Catan, Carcassonne... pero poco a poco pueden ir entrando títulos idóneos para la competición (incluso en modo 1 contra 1) como el genial Patchwork.

Otra ventaja sería poder sumar esfuerzos desde la federación con el que ya hacen las editoriales. Y pongo ejemplos. Para los campeonatos nacionales de Catan y Carcassonne que se celebran anualmente en Madrid, Devir tiene que pedir ayuda a nivel organizativo a voluntarios de la asociación Jugamos Todos de Córdoba... quizá con una federación bien establecida y con miembros en diferentes comunidades autónomas, no harían falta desplazamientos de voluntarios y árbitros. Para la final mundial de Pandemic Survival en Barcelona me consta que costó encontrar árbitros para cada una de las mesas que reuniesen estas dos características: gran control del reglamento y dinámicas de Pandemic y también un buen nivel hablado de inglés. Desde una federación de mSports se puede organizar un llamamiento, una formación y una selección con tiempo de estos perfiles tan específicos. También desde la web de la federación se puede dar visibilidad al calendario de clasificatorios y campeonatos.

Como hacen otras federaciones (deportivas normalmente) se pueden intentar dinamizar ligas escolares para potenciar la práctica de los juegos de mesa a nivel escolar y extraescolar.

Y para finalizar, el aporte económico de las personas federadas puede ser el suficiente como para sufragar los gastos de funcionamiento y gestión de la federación de mSports. Un conocido pertenece a un club de tiro con arco en el municipio donde trabajo y, para poder competir, necesita el carnet de federado de la Real Federación de Tiro con Arco. Él y muchas otras personas pagan anualmente el coste de ser federado porque también les reporta ventajas: seguros y material más barato, información dedicada, descuentos en desplazamientos... Los clubes de juegos de mesa pueden ser el canal directo entre federación y jugadores, y cada club puede tener X socios federados si saben que anualmente van a participar en diferentes eventos competitivos de mSports. Yo tengo claro que puede funcionar y que puede ser una oportunidad para potenciar, aún más si cabe, la práctica regular de los juegos de mesa.